jueves, 27 de noviembre de 2014

"Single", que no soltero.

Toda mi vida he estado sin pareja.

No es que sea un tipo feo, ni mucho menos (o al menos eso dice mi madre), es que simplemente, en algún momento de mi juventud decidí que la vida era demasiado corta como para perder el tiempo comprometiéndose, enamorándose, sufriendo o pagando la manutención de unos hijos a los que sólo podría ver los fines de semana. Porque admitámoslo, ¿cuantos matrimonios acaban en divorcio?

Como seguramente habréis adivinado, soy un single por convicción. Y sí, digo single, que no soltero, porque aunque vosotros no lo sepáis, hay mucha diferencia.

La gente suele tener una idea algo triste de los solteros: hombres solos, con barriga cervecera, vidas tristes y normalmente, algo desaliñados y con una barba de días, semanas o meses -y no me refiero a la barba hipster que tanto les gusta a las tías-, si no a esa en la que, si te descuidas, podrías encontrarte con alguna cría de pato viviendo dentro.

Este tío es soltero fijo

Yo, desde luego, no me considero un soltero. Y os diré porqué:
En los últimos años, el concepto de soltero ha ido evolucionando a la misma velocidad que lo han hecho las modas y las dioptrías crecían en los ojos de los más modernos para darles el derecho a llevar las gafas de pasta.

En este tiempo de cambios, sólo los especímenes más desarrollados hemos sobrevivido al apagón analógico, la vuelta de la pajarita o a la muerte de Philip Seymour Hoffman.
Mientras los "solterones" se divertían en el bar de su barrio comentando las burradas de Amador Rivas a.k.a. el "vividor follador" de Mirador de Montepinar, yo y los de mi especie nos dedicabamos a vivir y a follar de verdad.

Por mucho que él lo diga, esto no es un single.

Un single es un tío que se quiere, pero que se quiere de verdad. Nosotros no lloramos detrás de nuestras mujeres o nuestras ex novias, porque nuestro lema es vivir al día, disfrutar del momento.

Fumar, beber, (¿el rollo de siempre?), comer, tener buen sexo, viajar... incluso nuestro trabajo nos gusta, porque sabemos que, en la escala al éxito, no hay nadie que pueda frenarnos, más que nosotros mismos.

Ser single no es una cuestión de edad, es una cuestión de mente y actitud. Es un estilo de vida.

Como dice Estrella Galicia... sigue tu #SingleWayOfLife y cómete el mundo, porque es tuyo.

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